¨Yo tengo otros datos¨ - Morelos el paraíso de la impunidad

En opinión de Carlos Alfonso Galicia Pineda

¨Yo tengo otros datos¨ - Morelos el paraíso de la impunidad

La impunidad en Morelos es un flagelo que sigue dañando a la sociedad morelense. Es un tema en el que aún no se ha prestado la debida atención por parte de las autoridades locales. El hecho de que el Congreso, el área jurídica, no haya respondido adecuadamente en más de 40 juicios de amparo con respecto a las “pensiones doradas” y a los juicios de amparo que promovieron los comisionados del IMIPE, es evidente la omisión para emprender acciones en contra de quienes incurrieron en actos ilegales. Seguramente no habrá sanciones para los responsables de las omisiones y de la negligencia profesional en cuanto al desempeño de sus funciones como director jurídico del Poder Legislativo, debido a la protección del mismo congreso, en razón de que está de por medio un familiar de uno de los integrantes de la mesa directiva.

 Pero esto no es todo, en los ayuntamientos del Estado también existen irregularidades como es el caso de las omisiones que han hecho los presidentes municipales para contestar laudos, en mucho de los casos se lavan las manos como vulgarmente se dice, por lo regular, el asunto se lo dejan al siguiente presidente en turno para que conteste. Tal pareciera que las instituciones dedicadas a fungir como órganos de control interno no están funcionando. Pero, además, el área encargada de aplicar la ley para sancionar dichas conductas ilícitas, tal parece que se presta a negociaciones turbulentas que derivan en componendas y en continuar con estas prácticas nocivas que vulneran la credibilidad de los ciudadanos, permitiendo que se siga acrecentando la impunidad.

¿Hasta cuando veremos un gobierno que aplique la ley y que haga justicia? no se trata de que se lleve a cabo una venganza; no es el caso de incitar o de promover a la venganza política, ni mucho menos de activar la amenaza o la advertencia, simplemente   de que se aplique la ley y por ende se haga justicia.

  Los medios de comunicaciones son los que se han encargados de realizar una especie de justicia moral, que consiste en ventilar la conducta del servidor público en la opinión pública. Pero lo peligroso es que la opinión pública se encarga de emitir un juicio cuando no sabemos si es culpable o inocente, la gente lo considera culpable. Porque la autoridad competente nunca actuó en consecuencia. Este gobierno hoy, tiene la oportunidad de aplicar la ley, pero ante la falta de experiencia y de compromiso con el estado es casi seguro que la impunidad seguirá reinando en la tierra de Zapata.

Oportunas:

1.- La descoordinación entre el gobierno federal y estatal es evidente en materia de salud. No es posible que la federación tenga otros datos del gobierno local. Esto significa que no existe coordinación ni colaboración entre ellos. Pero además es evidente la desvinculación de las medidas que está aplicando la dependencia federal responsable de la salud pública. Tuvo que darse este suceso para que las autoridades locales se pusieran ponerse a trabajar, incluso están poniéndose a laborar con los ayuntamientos del Estado.

2.- Urge establecer mecanismos de rendición de cuentas y transparencia de las acciones que emprende la representación popular federal. Son muy dados los diputados federales y senadores de convertirse en vigías; una especie de observadores de las acciones que realiza el gobierno del Estado. Lo juzgan, o bien, se convierten en panegiristas de las acciones del gobierno en turno, todo depende de acuerdo a la militancia del titular, Y cuando las militancias son diferentes entre los senadores y el gobernador. Los miembros de la cámara alta se convierten en fiscalizadores y hacen señalamientos de las acciones de la administración local. Pero en cuanto a las acciones o bien, el trabajo de los senadores, ¿cómo se entera el ciudadano común?  ¿Cuándo presenta su informe de gestión legislativa? Porque cabe señalar que las decisiones de los representantes son de manera colegiada, sus decisiones no son unipersonal. ¿Pero de qué manera impulsan programas, políticas públicas en beneficio del Estado? Como ciudadano ni siquiera sabemos si asisten a las sesiones del Congreso de la Unión.